Sobre Los Chakras Y Su Relación Con Las Etapas Vitales

De Prakriti aPurusha – De la Tierra al Cielo

Ilustración de Maria Ledai

Según avanzaba en mi estudio de los chakras, lo observé: estaban describiendo mis etapas vitales, las edades vividas y las que están por vivir.
Para ponernos en contexto aquí va una descripción breve del concepto de “Chakra” que procede de la palabra sánscrita chakram y significa rueda, círculo o noria y se refiere a los centros energéticos que gestionan la energía vital o prana que forma nuestro cuerpo energético y que influyen directamente sobre nuestros otros cuerpos: físico, mental, emocional y, por supuesto, espiritual.
No significa que los chakras se desarrollen en estas edades ya que los chakras nos acompañan, en su totalidad, desde el principio de nuestra existencia. Tampoco existen solo 7 chakras, pero los que voy a mencionar son los más importantes y caudalosos, y los más estudiados y conocidos.

Muladhara y Concepción/Nacimiento
El nombre de este chakra se compone de dos palabras, mūla, que significa “raíz”, y ādhāra, que significa “soporte”, y se localiza en la base de la columna.
Simboliza el derecho a existir. La necesidad de supervivencia, de sentirse parte de una manada o grupo. La conexión con la Tierra.
En este chakra encuentro mis primeros años de vida, en los que no me tenía en pie. Estoy aquí y soy quien soy gracias a que alguien me acogió y me enseñó a sentirme segura en la vida. Hubo una tribu/familia de la que dependí para sobrevivir, en la que encontré apoyo y raíces. Me dio un cuerpo, un nombre y una tierra.
Por desgracia, no siempre me sentí arropada por los míos, lo que no significa que no lo estuviera, de hecho sin ellos habría muerto, desamparada… Pero mi percepción dejó una huella que, en ocasiones, proyecta un eco de inestabilidad en mi vida. El yoga ha sido una gran herramienta para equilibrar mis desequilibrios y me ha ayudado a encontrar mis raíces y mi fuerza, me ayuda a crecer.
Las Asanas que ayudan a nutrir de energía a Muladhara son las que fortalecen las piernas, como la postura Utkatasana (Postura de la Silla); asanas de pie, que ayudan a enraizar, como Tadasana (Postura de la Montaña); asanas de equilibrio como Vrkasana (Postura del Árbol); y, muy interesante, asanas que estimulan el suelo pélvico, como Malasana (Postura de la Guirnalda), la postura favorita de parto de nuestras ancestras.
Te recomiendo este ejercicio: detente en la lectura, cierra los ojos y siente a tu “tribu” sosteniéndote. Reconoce y agradece.

Svadishthana e Infancia
Se compone de dos palabras, svā, que significa “lo propio”, y adhiṣṭhāna que significa “base”, y significa “la base de uno mismo”. Se localiza en la pelvis, debajo del ombligo. Se dice que es el chakra de las emociones, la creatividad, la sexualidad y el gozo.
Este chakra lo asocio a la infancia. En esta etapa se fue creando mi propia personalidad, me encontré con mi sexualidad y nunca, nunca, he gozado tanto del juego y de la vida. A veces, cuando paseo por la playa, casi puedo ver a mi niña interior jugando y saltando con las olas… ¡Cómo disfruta! Y de ella aprendo a ser yo misma, a creer en mis creaciones y desarrollarlas, y sobre todo a reconocer mis emociones y abrazarlas todas. Gracias, pequeña Yo disfrutona, sin ti pierdo la fuerza creativa, el placer, el juego y el disfrute de la vida.
Las asanas que ayudan a nutrir de energía a Svadhishthana son las que mueven y abren la pelvis y la zona sacra, como Eka Pada Rajakapotasana (Postura de la Paloma Real) o Baddha Konasana (Postura de la Mariposa).
Hay algo que a mí me ayuda a mantener despierta a esta preciosidad y es cumplir cada día, al menos una de las cosas que escribo en mi lista de “Cosas que hacen feliz a mi niña interior”: desde una simple onza de chocolate, hasta bailar, o dar un paseo, rodearme de vegetación, disfrutar de la lluvia… Te animo a que crees una larga lista de disfrute y compruebes cuánto gozo hay en tu vida.

Manipura y Adolescencia
Manipura significa “ciudad de las joyas”. Se compone de dos palabras, maṇi que significa “joya” o “gema”, y pura que significa “ciudad”. Se localiza por encima del ombligo y por debajo del plexo solar.
Es el centro de la energía que asociamos con el ego y la fuente de empoderamiento personal, la autoconfiaza y la autoestima. También se le llama el caldero porque es donde se “cuecen” las emociones. Se crea la independencia del vínculo con el grupo/tribu que se creó en el Chakra Muladhara. Encuentras coraje para superar y lograr eso que te asusta, pones límites y luchas por ejercer tu voluntad. Quieres el control de tu vida.
Creo que sobra explicar más, mi adolescencia fue puro fuego, lucha y desapego de mi tribu… para encontrar mis límites y los ajenos, un horror para mis padres y mis maestros. Mi fuego era grande y poderoso. Me estaba reafirmando.
Las asanas que ayudan a nutrir de energía a Manipura son las posturas de tonificación y vigor como Navasana (Postura de la Barca), Tittibhasana (Postura de la Luciérnaga), o rotaciones como Bharadvajasana (Postura del Sabio).
Creo que debemos mucha gratitud a los adolescentes del mundo y menos críticas. Ellos son los motores del cambio, del avance de la humanidad, de ellos y de su rebeldía deberíamos estar orgullosos todos los adultos. ¡Personalmente, me encantan! Y he tenido cuatro hijos… sé de lo que hablo. Ellos me han ayudado a cambiar, a dar pasos, a actualizarme.

Anahata y Juventud
Anahata significa “sin golpear, ileso, intacto”. Se compone de dos palabras, an, partícula negativa, y ahan, “golpear, atacar, asaltar”. Se encuentra ubicado en medio del pecho, a la altura del corazón. Representa el Amor universal, la aceptación, el perdón y la compasión.
Todos asociamos el corazón con el amor, ¿quién no ha dibujado en su juventud un corazón con las iniciales de su amor en él? Y, de alguna manera, también se habla de tener un corazón joven. Se lo oigo decir a mi padre, con 94 años, cuando hablamos por teléfono a diario: “estoy muy viejo ya, pero tengo el corazón joven y con mucho amor para daros a todos”. Y es verdad, está muy viejito, pero tiene un gran corazón lleno de amor y compasión. Él me enseñó a amar la naturaleza y a los animales, a tener compasión por esas hormiguitas que no había que pisar ni molestar porque tenían sus vidas, sus hijos, sus trabajos… Puro amor.
Las Asanas que ayudan a nutrir de energía a Anahata son todas las que abren y expanden el corazón, como Anahatasana (Postura del Cachorro Estirado), Urdhva Mukha Svanasana (Postura del Perro Boca Arriba) o Ustrasana (Postura del Camello).
Hay un ejercicio que aprendí en mi curso de formación “Sana tu Vida” de Louise L. Hay, y es mirarme a un espejo y decir: te amo, de verdad, te amo. Te animo a que lo hagas, cada día, no te llevará mucho tiempo y aprenderás a mirarte con el corazón, no pierdes nada por probar. El amor empieza en ti.

Vishuddha y Madurez
Viśuddha significa “pureza”. Se ubica en la garganta, y está relacionado con nuestra capacidad de comunicarnos, de expresarnos claramente y de escuchar con atención. Desarrolla el equilibrio entre hablar y escuchar. El chakra de la garganta nos permite expresarnos y estar sintonizados con nuestra voz interior, con la intuición.
Me gusta pensar que, a mis 55 años, estoy en la etapa de Vishuddha, con una gran disposición para desarrollar esa apertura a la madurez y libertad para expresar lo que realmente quiero expresar, ¡que no es poco!
Las Asanas que ayudan a nutrir de energía a Vishuddha son Halasana (Postura del Arado), y Matsyasana (Postura del Pez).
¿Alguna vez te has parado a escuchar tu voz interna intuitiva? Una práctica buena es pausar el dialogo interno, machacón y vacío y dejarle espacio a esa voz interior para que pueda hablarte de ti. Comprobarás como te susurra las mejores soluciones y los mejores consejos y te dedica las palabras más bellas.

Ilustración de Maria Ledai

Ajna y Vejez
Ajña significa “mando”, autoridad. El sexto chakra está situado en el centro de la frente, un poco más arriba de las cejas. Es el chakra asociado con el tercer ojo.
Los dos ojos te aportan la visión del mundo material; el tercer ojo te da la visión, la profundidad y la dimensión de los campos sutiles. Su función es ver lo invisible y desvelar lo desconocido. Es el centro de la intuición y de nuestra conexión directa con la fuente infinita de sabiduría.
Aún no he llegado a mi vejez, pero recuerdo a mi abuelo, que vivía con nosotros. Le recuerdo sentado en una mesa camilla, leyendo: novelas del oeste, de Agatha Christie, política, historia, éstos eran sus preferidos, pero leía cualquier cosa con letras que cayera en sus manos. Mientras leía, hacía girar entre sus dedos un mechón de pelo. Me miraba sin juicio; con paciencia, compasión y comprensión, como sabiendo que era cuestión de tiempo que dejara mi lucha adolescente, cuestión de tiempo que avanzara en la vida. Como quien pasa los niveles de un videojuego, avanzaría en mi evolución. Era sabio, veía con el ojo que ve más allá, me veía a través de mi ego y me enseñó que la vejez, cuando se acepta, es sabiduría.
Las Asanas que ayudan a nutrir de energía a Ajna son Balasana (Postura del Embrión) y Adho Mukha Svanasana (Postura del Perro Boca Abajo).
Creo que si hay algo que nutre Ajna chakra, a lo que todo yogui aspira a través de la propia consciencia, y que representa la sabiduría y ecuanimidad del verdadero maestro, es la práctica del Yoga Sutra de Patanjali 1.33:
maitri karuna mudita upekshanam sukha duhka punya apunya vishayanam bhavanatah chitta prasadanam
“Respecto a las relaciones, la mente se purifica cultivando sentimientos de amabilidad o simpatía hacia quienes están felices, de compasión hacia los que sufren, de buena disposición hacia aquellos que tienen virtudes, y de indiferencia o neutralidad hacia quienes uno considera malvados o malintencionados o cuyas acciones son opuestas a tus valores”.

Ilustración de Maria Ledai

Sahasrara y Muerte
Se compone de dos palabras, sahasra que significa “mil”, con el sentido de “infinito”,y ara que significa “radios”. Se interpreta como “el loto de los mil pétalos”. Está localizado a la altura de la coronilla pero no en ella, sino sobre ella.
Nos ayuda a transcender la dualidad que experimentamos y que nos hace ver el mundo en término de pares de opuestos: yo y tú; objeto y sujeto, etc. Nos conecta con el infinito, con el Universo, con el Todo. Simboliza el alma, la plenitud.
Y esto es exactamente lo que entiendo que será mi muerte: plenitud. ¡Ya os contaré!
Las Asanas que ayudan a nutrir de energía a Sahasrara son Salamba Sirsasana (Postura sobre la Cabeza con Apoyo), Vrischikasana (Postura del Escorpión) y todas las posturas invertidas.
También, y muy especialmente recomendada, la práctica de meditación.
Me hace gracia esa idea de que somos, a nivel energético y emocional, como unas matrioshkas (esas muñecas rusas que se encajan unas dentro de otras). Y me conmueve pensar que nuestra existencia es circular: nacemos, crecemos y morimos, y al nacer traemos toda la sabiduría ancestral. Siempre que he mirado a un bebé a los ojos, parece que tienen el universo en ellos. Y paso a paso, vamos atravesando las diferentes fases vitales, experiencias, vamos abriendo estas ruedas o norias para, finalmente, volver a recordar todo lo vivido.
Y tú, ¿has viajado por tus chakras ya? Te invito a la reflexión, a la investigación… Es una buenísima herramienta para saber de ti mismo.

About the Author

Montse Lominchar es líder del curso de Yoga Aéreo de Unnata, enseña Yoga Aéreo Unnata® desde 2010. Actualmente dirige el Centro Yogasadhana en Ciudad Real y colabora con diferentes centros impartiendo la formación de Yoga Aéreo Unnata en español.

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